"En un mundo que insiste en pedirnos versiones editadas de lo que somos, Morsa es una novela feroz y tierna, gótica y pop sobre el deseo de ser amados: con toda nuestra belleza, con toda nuestra monstruosidad."
Morsa, la nueva novela de Sebastián Grimberg
“Nuestras vidas son un baile de máscaras” G. Leroux
La cita de Gastón Leroux no es casual, nos permite adentrarnos en la atmósfera gótica, plena de seres anómalos que pueblan gran parte de los 57 capítulos de Morsa, la nueva novela de Sebastián Grimberg, su cuarta novela para ser más precisos. Morsa es también el nombre de su protagonista, un ser monstruoso, de largos colmillos y facciones desproporcionadas, que vive confinado en la trastienda de un negocio de venta de cómics, libros viejos y descoloridos, juguetes antiguos y en desuso, un ser casi invisible, que, a lo largo de la trama, va a descubrir que posee superpoderes extraños, dignos de sus admirados héroes de las historietas clásicas que se apilan por montones en su habitación-depósito y, de esa manera, se atreverá a volverse visible.
Esa vivienda que comparte con Manuel, el dueño del local y su salvador, desde que fuera abandonado por su madre con apenas días de vida, contiene a la vez, cual una suerte de aleph, todos los espacios y momentos del derrotero de este antihéroe. Buenos Aires, con su cartografía revelada y oculta a la vez, a través de sitios muy conocidos, muchas veces postales de un plano turístico (la avenida Corrientes, Constitución, Retiro, Palermo, Rivadavia a la altura del Congreso, el antiguo Mercado de las Flores en Almagro, devenido en templo evangélico, la Boca junto al Riachuelo) es el escenario mayor que, esta vez, nos muestra su faz enduring, la más perversa, la de los perdedores y desamparados. Pero esa ciudad desmesurada es también el único lugar en el que alguien como Morsa podría encontrar el amor o lo más parecido a ese sentimiento. En una esquina oscura de Palermo aparecerá Maru, la heroína necesaria, y la luz entonces se volverá tan vital como el aire para este ser siempre escondido tras sus anteojos de miope, el sobretodo, la larga bufanda y la imprescindible gorra, ese disfraz indispensable para atravesar el umbral de su casa y enfrentarse a la multitud.
El encuentro con Maru, una joven y bella travesti, devendrá en citas en un hotelucho y será el primer y verdadero motivo para animarse a salir; la posterior desaparición de la joven será el segundo, que ahora no solo lo llevará a recorrer distintos espacios porteños, sino también a animarse a subir a un colectivo y llegar tanto a un perdido pueblo de la provincia de Corrientes como a González Catán en el conurbano, dos lugares igualmente distantes para nuestro personaje. La orfandad, el amor, la muerte, temas que se entrelazan en una narración que no da respiro y que nos muestra, también, una Buenos Aires actual, con sus crímenes de odio, su pobreza, las marchas por la justicia.
Grimberg ya nos tiene acostumbrados, desde sus primeros cuentos publicados en 2014, al armado preciso y meticuloso de cada elemento de sus narraciones, en las que se destacan los personajes, además de un ritmo narrativo que arrastra vertiginosamente al lector. Esta novela retoma elementos del policial negro, género ya frecuentado por el autor en su segundo libro, La mirada del asesino, que es el título del cuento breve que obtuviera el Premio en Letras de la Bienal Federal CFI 2013. De hecho, Grimberg se reconoce lector de policiales a partir de la sugerencia, hace ya muchos años, de una figura clave en su escritura, Vicente Battista. En esta nueva novela retoma el personaje del detective, esta vez en la figura del Viejo, un periodista jubilado, tan marginal como él, conocedor de los ambientes más sórdidos. Morsa y el Viejo recorrerán la ciudad para encontrar a Maru, cual si fuera un capítulo de alguna de las sagas de algún célebre superhéroe y su ayudante, dos personajes que encarnan la cultura popular y el modo de narrar asumirá las modulaciones del género gótico, de notable presencia en la literatura argentina de estos últimos años.
Si a todo esto, le sumamos las maravillosas ilustraciones en blanco y negro de Tomás “Tomi” Müller, mítico dibujante de las revistas Fierro y Sex-Humor y la hermosa edición de Ediciones Diotima, con la que el autor ya ha publicado su anterior libro, la colección de cuentos Los perros, premiada por el Fondo Nacional de las Artes, uno de los libros de mayor circulación el pasado año, no podemos dejar de recomendar que busquen esta novela ilustrada y que sigan incursionando en el universo de las ficciones con las que Grimberg nos deslumbra desde hace más de una década.
Sebastián Grimberg y El Tomi Müller se unen en “Morsa”, una novela sobre monstruos, amor y exclusión
La nueva obra de Sebastián Grimberg, ilustrada por el reconocido historietista y artista El Tomi Müller, inaugura la colección de novela ilustrada de Editorial Diotima y propone una historia atravesada por la identidad, el deseo, el amor y la mirada de los otros.
Morsa cuenta la historia de un joven deforme que vive oculto en un sótano, rodeado de historietas, juguetes antiguos y objetos de colección. Su rutina cambia cuando Maru, la mujer trans que ama, desaparece y lo lleva a abandonar su encierro para iniciar una búsqueda que comienza en Buenos Aires y continúa hasta Corrientes. En paralelo, un viejo periodista investiga una serie de asesinatos que parece conducir hacia la misma verdad, en una trama que combina misterio, aventura y elementos propios del universo del cómic.
La novela recupera una figura clásica de la literatura: la del monstruo condenado por la mirada ajena. A partir de ese arquetipo, Grimberg construye un protagonista que dialoga con personajes como el Fantasma de la Ópera, Frankenstein, la Bestia y el Hombre Invisible, pero lo sitúa frente a conflictos contemporáneos vinculados con la exclusión, la identidad y la necesidad de encontrar un lugar en el mundo.
Sebastián Grimberg, nacido en Buenos Aires en 1977, publicó cuentos en medios y revistas como Página/12, La Balandra y Axxon, y recibió diversas distinciones, entre ellas el Segundo Premio Municipal de Literatura de la Ciudad de Buenos Aires por Cada siete segundos, el Premio en Letras de la Bienal del Consejo Federal de Inversiones por La mirada del asesino y el Tercer Premio del Fondo Nacional de las Artes por Los perros.
El universo narrativo de “Morsa” encuentra en las ilustraciones de El Tomi Müller un complemento que profundiza su atmósfera oscura y extraña.
El Tomi Müller, seudónimo de Tomás D’Espósito Müller, nació en Rosario en 1955 y desarrolló una extensa trayectoria como artista plástico, escritor, poeta, historietista, guionista e ilustrador. Trabajó en publicaciones como Clarín, Página/12, Fierro, Humor y Noticias, además de desempeñarse como ilustrador y caricaturista político de la Agencia Télam.
La propuesta inaugura la colección de novela ilustrada de Editorial Diotima y establece un diálogo entre literatura e historieta, dos lenguajes que confluyen en la construcción de una historia donde lo monstruoso funciona como punto de partida para explorar los prejuicios y conflictos del presente.
“Se trata de una novela sobre el amor no convencional, la exclusión, la pasión por el cómic y las aventuras”, apunta la editora Graciela Scarlatto.
Morsa, la nueva novela de Sebastián Grimberg sobre monstruos, amor y exclusión
Con ilustraciones de El Tomi Müller, el libro inaugura la colección de Editorial Diotima con una historia de identidad, deseo, misterio y vínculos fuera de las normas.
JUEVES 10 DE SEPTIEMBRE DE 2026 20:39
Buenos Aires, 10 septiembre (NA) - La literatura y la historieta se encuentran en Morsa, la nueva novela de Sebastián Grimberg, ilustrada por el reconocido artista El Tomi Müller, que inaugura la colección de novela ilustrada de Editorial Diotima. La obra propone una historia atravesada por el amor, la identidad, el deseo y la exclusión, con un protagonista marcado por la mirada de los demás.
La novela sigue a un joven deforme que vive oculto en un sótano, rodeado de historietas, juguetes antiguos y objetos de colección. Su vida cambia cuando Maru, una mujer trans a la que ama, desaparece. A partir de entonces, abandona su encierro e inicia una búsqueda que lo lleva desde Buenos Aires hasta Corrientes.
En paralelo, un viejo periodista investiga una serie de asesinatos y comienza a seguir una pista que parece conducir hacia la misma verdad que persigue el protagonista. Las dos líneas narrativas confluyen en una historia donde el misterio y la aventura funcionan como vehículos para abordar conflictos vinculados con la identidad y los prejuicios sociales.
Según la editora Graciela Scarlatto, Morsa aborda el amor no convencional, la exclusión, la pasión por el cómic y las aventuras. Grimberg retoma además una figura clásica de la literatura: el monstruo que es condenado por su apariencia y por la percepción de quienes lo rodean.
El personaje establece así un diálogo con una tradición que incluye figuras como el Fantasma de la Ópera, Frankenstein, la Bestia y el Hombre Invisible. Sin embargo, la novela traslada esa figura al presente y la utiliza para explorar la necesidad de pertenecer, encontrar un lugar propio y establecer vínculos afectivos.
Las ilustraciones de El Tomi Müller aportan una dimensión visual al relato y profundizan su atmósfera oscura y extraña. El resultado combina recursos de la novela y la historieta en una propuesta que busca ampliar las posibilidades del género ilustrado.
Grimberg, nacido en Buenos Aires en 1977, publicó cuentos en Página/12, La Balandra y Axxon. Entre sus reconocimientos figuran el Segundo Premio Municipal de Literatura de la Ciudad de Buenos Aires por Cada siete segundos, el Premio en Letras de la Bienal del Consejo Federal de Inversiones por La mirada del asesino y el Tercer Premio del Fondo Nacional de las Artes por Los perros.
Müller, nacido en Rosario en 1955, es artista plástico, escritor, poeta, historietista, guionista e ilustrador. Trabajó en publicaciones como Clarín, Página/12, Fierro, Humor y Noticias, además de desempeñarse como ilustrador y caricaturista político de la agencia Télam.
Agencia NA (Noticias Argentinas)